¿Qué es el insomnio?
El insomnio no es solo “dormir poco”. Puede ser dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes, despertarte demasiado temprano o sentir que el sueño no es reparador. A veces inicia por estrés o ansiedad, pero se mantiene por hábitos, anticipación (“otra vez no voy a dormir”), hiperactivación y rutina irregular.
Motivos frecuentes de consulta
- Dificultad para conciliar: tardas mucho en dormirte aunque estés cansado/a.
- Despertar en la madrugada: 2–5 am, con mente activa y dificultad para volver a dormir.
- Rumiación nocturna: pensamientos repetitivos, preocupación o anticipación.
- Insomnio por ansiedad: tensión corporal, alerta constante, sensación de “no apagar”.
- Rutina irregular: horarios variables, siestas largas, uso de pantallas nocturno.
- Desempeño diario afectado: fatiga, irritabilidad, bajo rendimiento, poca concentración.
Señales de que conviene intervenir
- El problema ocurre varias noches por semana
- Te genera ansiedad anticipatoria (“tengo miedo de la noche”)
- Tu estado de ánimo o funcionamiento diario se deteriora
- Estás compensando con cafeína/energizantes o siestas extensas
